Sustentabilidad

Principalmente, los edificios debieran pensarse en su proceso completo, desde su gestación (en la mente y cuaderno del arquitecto), hasta su desaparición una vez cumplida su vida útil, tomando en cuenta la optimización de los recursos naturales que se disponen en el lugar donde se construirá ésta.

La idea es aprovechar al máximo los recursos renovables que nos pueda brindar un determinado lugar, ya sea por medio del sol, el viento y el agua principalmente. Como referencia, en el consumo de una vivienda el 57% corresponde a calefacción, el 25% a la producción de agua caliente sanitaria, el 11% a iluminación y electrodomésticos y el 7% restante a otros factores.

La idea es aprovechar estos recursos naturales preferentemente de una manera  “pasiva”, tomando en cuenta el emplazamiento y la orientación de los edificios en finción de capturar mayor cantidad de iluminación (calor) y ventilación natural, aprovechamiento de pendientes y vegetación como barreras naturales de protección contra vientos y lluvias, utilización de materiales reciclados, entre otros factores, los que serán determinantes para reducir la demanda energética necesaria tanto para el proceso constructivo de esta como para su posterior uso.

La idea general es que la mayoría de los materiales utilizados, una vez cumplida su vida útil, puedan ser reutilizados nuevamente o simplemente volver a la tierra desde donde vinieron, razón por la cual debemos tratar de evitar materiales que no sean biodegradables.

Sin duda, en relación a lo expuesto anteriormente, un factor primordial es la envolvente térmica de los edificios. Implementar con buena aislación un edificio puede significar un incremento en la inversión inicial, sin embargo ésta se recuperará en poco tiempo. Es fundamental disminuir al máximo el intercambio de temperatura entre el interior y exterior del edificio, ya sea a través  de los materiales como por infiltraciones de aire, poniendo especial énfasis en aislar muy bien pisos, muros y techos, ya que al minimizar las pérdidas de calor, se logra mantener un ambiente grato en su interior disminuyendo considerablemente el gasto de combustible.